• Claudia Leno

El síndrome del impostor


Aunque todos lo hemos sentido alguna vez, no muchos saben reconocer el síndrome del impostor como lo que es, un trastorno funcional que nos hace sentir que estamos engañando -cómo impostores- a personas que creen en nosotros en algún aspecto de la vida en el que supuestamente somos confiables, aunque en realidad, creemos que no damos la talla, que somos un fraude, que no merecemos la responsabilidad por que no somos suficientemente buenos, o por lo menos, no tanto como los demás piensan.


Una clave fundamental de este trastorno es creer, que como somos muy malos en algo en lo que los demás nos consideran muy buenos, somos susceptibles de ser descubiertos en este supuesto engaño, quedando en descubierto, avergonzándonos.

Este síndrome se ve mucho en el coaching a ejecutivos, a personas muy exigentes consigo mismos, en perfeccionistas.


El síndrome del impostor aparece cuando empezamos a cuestionar nuestra propia capacidad para desempeñarnos en tal o cual rol, cuando, a pesar de ser valorados por los demás, no nos sentimos capaces.


Es cuando, sin importar que contemos con cierta autoridad sobre algún tema, no nos sentimos a la altura, creemos que podemos decepcionar, equivocarnos y defraudar a quienes confiaron en nosotros; y esto nos lleva a la desmotivación, la inseguridad y el miedo al fracaso.


Es cuando te cuestionas si sabes lo que estás haciendo y si lo puedes hacer bien, es cuando dudas si serás lo suficientemente bueno, es la tendencia a descalificarnos a nosotros mismos, a minimizar nuestros conocimientos y capacidades.


Pero no te sientas solo, alrededor del 70% de la población ha sentido síndrome del impostor, incluidos personas de éxitos y reconocidos y talentosos personajes.

Todos esos pensamientos sólo logran socavar tu autostima, así que es importante empezar a neutralizar este síndrome tan perjudicial para quien lo padece, aquí van algunos consejos para lograrlo:


1. Toma consciencia de que esta sensación es muy humana, no eres muy diferente al resto de personas, todos nos hemos sufrido el síndrome del impostor, alguna vez.

2. Crea tus frases empoderadoras, las que te dirás a tí mismo cuando sientas este síndrome causando estragos en como te sientes: "Soy muy buena en mi trabajo", "tengo mucha experiencia en este tema", "lo que digo y/o hago es valorado".

3. Revisa tus creencias limitantes, las cuales te están llevando a sentirte como impostor.

reconócete y acéptate a tí mismo como lo que eres: una persona increíble que ha recorrido un largo camino y ha aprendido mucho desde que empezó.

4. Revisa tus más importantes logros, valóralos y dale la importancia que merecen.


Llegó la hora de sentirte seguro de lo que haces, de dejar de lado el síndrome del impostor y recuerda que si estás viviendo un proceso difícil en tu vida puedes acudir a un coach, para acompañarte a atravesarlo de la mejor manera.




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